Los vinos tintos seleccionados tienen todas las cualidades para guardarse muchos años si tenéis alguna bodega en casa subterránea, o un armario aislado en el trastero o en el garaje. Al vino no le gustan las variaciones importantes de temperatura. Si vivís en un piso, elegid el lugar más fresco de la vivienda, el armario de un dormitorio o el lavadero, guardadlo dentro de la caja de poliestireno; es una protección extra, aunque no es la ideal.
Nuestros vinos, tanto blancos como tintos, se disfrutan también con algo para comer; embutidos o quesos, hummus u olivada para quienes no comen carne ni pescado. Se abren un momento antes de catar, se trasegan y se sirven en copas amplias, grandes y con silencio, casi reverencia mientras se escuchan los insectos remover el aire sobre las cepas.
Como todo producto recreativo, son para momentos a compartir, con la pareja, los amigos o la familia. Todo importa: el lugar, el tiempo, la iluminación y la música, pero no hablamos de lujo ni de prestigio, es una cuestión de verdad y de sinceridad. Cuando el tiempo está gris y húmedo, ha habido una avería con el coche y el bar donde nos hemos refugiado huele a animales, si el vino está bueno, el momento se disfruta. Lo peor nunca decepciona.
Como embajador que ha preparado la carta de Vi Natural durante meses, os deseo momentos agradables e inolvidables. Exceso sí, pero con moderación.