Hay que remontarse a 2007 o 2008, cuando Laureano Serres del Pinell de Brai y Joan Ramón Escoda del Tossal Gros emprendieron un viaje a la Loire con Anthony Tortul y Rémi Pujol del Languedoc, cuatro viticultores naturales. Al volver a las afueras de Béziers, durante una cata nocturna, uno de los viticultores preguntó a los catalanes: «Perdonad pero ¿no os gustan mis vinos? ¡Siempre decís brutal!»

«¡Claro que sí, son brutales!», respondió Joan Ramón en francés. Así que los cuatro decidieron crear la Brutal Wine Corporation, donde cada uno elaboraría un vino llamado BRUTAL, con tres signos de exclamación. Una etiqueta diseñada de noche ante el ordenador de Anthony Tortul: negra, letras amarillas y rojas, sin ningún registro de marca. Cada uno es libre de apropiarse del nombre y del visual, en total consonancia con la filosofía de los vinos libres: uvas cultivadas en agroecología, cosechadas a mano y criadas sin intervención química o mecánica.

Etiqueta de vino BRUTAL !!!
La etiqueta original de BRUTAL !!!

Desde entonces, se han elaborado vinos brutales tranquilos y espumosos en todo el mundo. El movimiento empieza en Cataluña y en Francia, y continúa en España con el amigo Cris Vanyó en Carrícola, Mariano Taberner en Requena, Susana y Juan de Pigar, Roger Diaz de les Foes en Castellón. Y como el vino natural no tiene fronteras, encontramos el vino brutal de Valentina Passalacqua en Apulia (Italia) o de Stéphanie y Eduard Tscheppe-Eselböck en Austria.

Más allá de los discursos de los sumilleres, es la identidad y la singularidad de esta idea loca lo que la hace grande: vinos vivos y libres «para disfrutar», como se dice en nuestra lengua.

Artículo en audio · Va de Vi
BRUTAL !!! · La etiqueta que nació de una noche
Fuentes

Es Brutal, de Romain Cole, publicado por Cambourakis (2021). Gracias a Laureano Serres por su ayuda en la redacción.