El Parque Natural de la Mata, situado en el extremo sur de la provincia de Alicante, forma con las salinas del Fondo y Santa Pola una zona húmeda única en cuanto a biodiversidad, además de ser el principal lugar de producción de sal del Mediterráneo. En este suelo arenoso nació el proyecto Sopla Levante, obra de cuatro amigos: Pepe Rodríguez de Vera, Hilarión Pedauyé, Álvaro Ruiz y Alberto Soriano.
Cuatro padres que comparten una misma idea de la viticultura: preservación de variedades en peligro de extinción, gestión consciente de las viñas y una propuesta de vinos singulares. En total, quince hectáreas de viñas repartidas entre Alicante y Valencia con variedades de uva blanca y tinta endémicas de esta parte de la Península Ibérica: Merseguera, Moscatel de Alejandría, Valencí negro, Monastrell, Bobal, Parrell, Forcallat, Esclafager y más raras aún. Seis expresiones en blanco, orange, rosado y tinto, para un total de 15.000 botellas, cuya forma recuerda el Fondillón alicantino.
En el suelo arenoso del Parque Natural de la Mata, situado a nivel del mar cerca de Alicante, crecen en pie franco las viñas de Merseguera y Moscatel de Alejandría, algo posible porque la filoxera no prospera en la arena. La viña de 2,5 hectáreas tiene unos sesenta años, se poda en vaso corto y tiene un rendimiento de 3.000 kilos por hectárea. La vendimia es manual, a mediados de agosto.
Después de una maceración de tres semanas con las pieles, el vino envejece durante ocho meses en tinajas de barro, para un total de 2.500 botellas.
Un festival de sabores: flor y fruta, taninos, acidez. No le falta nada. Temperatura de consumo recomendada: entre 9 y 11°C.